28
Dic

Entre fascistas y canallas te veas

Por: Rodolfo Higareda

«El término fascismo se ajusta a todos porque es posible eliminar uno o más aspectos de un régimen fascista, y siempre puede ser reconocido como fascismo».

Umberto Eco

Umberto Eco, el gran escritor y filósofo italiano, trató de desmenuzar al fascismo desde un punto de vista esencialmente cultural y comunicativo; identificando 14 aspectos esenciales del mismo:

El culto a las tradiciones; el rechazo al modernismo (a lo moderno); el ver al desacuerdo como una traición; el apelar al pueblo; el miedo a lo diferente; el apoyarse en una clase social frustrada; la obsesión por el complot; la ambivalencia sobre los enemigos; el rechazo al pacifismo; el desprecio por los débiles; la exaltación al heroísmo (proclamación de un líder que es la voz del pueblo); tendencia a organizar guerra lúdicas; la acción antes de la razón; y el lenguaje limitado y repetitivo.

Dadas las desafortunadas declaraciones del presidente López Obrador, sobre unos supuestos ataques de corte fascista a su proyecto y persona, es menester señalar que, para su disgusto y sorpresa de muchos, pareciera que algunas de las descripciones del italiano le vienen a él como anillo al dedo; pero vamos por pasos:

En cuanto al culto a las tradiciones, el llamado a la Madre Tierra encajaría perfectamente. Pero bueno, tampoco quiero exagerar aquí hasta en tanto no nos prohíba la música de rock y el whisky.  Sobre el rechazo al modernismo, pues la cancelación del aeropuerto y preferir construir refinerías, son a mi parecer rasgos que se apegan a lo dicho por el famoso pensador.

Pero lo que no deja lugar a dudas es su propensión por “apelar al pueblo” y aprovecharse de la frustración de grupos sociales.  Sus llamados a ese ente bueno, al que le ha consultado sobre cuestiones aeronáuticas y asuntos decididos de antemano, me llevan a pensar con mucha preocupación en Puebla.

En lo tocante al “miedo a lo diferente”, lo cierto es que su actitud de ver siempre a las voces discordantes como truculentas y traicioneras, no es nada sana.  Normalmente hace gala de una paranoia que lo lleva, desde hace años, a percibir complots por todos lados.  Y de ahí que de repente los enemigos sean cambiantes:  antes fue la mafia en el poder, después los conservadores, antier los fascistas y mañana será el imperialismo yanqui.

Respecto al rechazo al pacifismo, debo reconocerle que una y mil veces se ha manifestado por combatir al narco de otras formas: a chanclazos de sus amacitas, con amnistías y no se qué más medios no violentos.  Sin embargo, ya sacó al ejército a hacer las labores de policías (ojalá esto no se convierta en su guerra lúdica).  Y del lenguaje repetitivo, en eso sí nadie le ganará nunca jamás.  Así las cosas, más valdría la moderación y no escupir al cielo.
Rodolfo Higaredarhigareda@me.com

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Rodolfo Higareda

Rodolfo Higareda

Cursó sus estudios en la Universidad Iberoamericana; y alcanzó el grado de maestro en Economía Internacional en la Johns Hopkins School of Advanced International Studies. En su amplia trayectoria destaca como funcionario público, político empresario y escritor.
Rodolfo Higareda

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